Estamos alegres por iniciar esta nueva etapa de la construcción de la iglesia. Después de 9 años luchando y esperando tener el local própio, ahora estamos viendo concretizarse delante de nosotros. Agradecemos a los hermanos que también están apoyando en la construcción. Sabemos que muchos no tienen una renta mensual fuerte, pero aún así ellos dan generosamente.
Que Dios bendiga a todos ustedes.